QUÉDATE CON ESTO
En un bebé menor de tres meses, una temperatura de 38 °C o más requiere evaluación médica urgente, aunque parezca estar bien.
Primero, mide y observa
Usa un termómetro digital: tocar la frente no confirma ni descarta fiebre. Anota la temperatura, cómo la mediste y desde cuándo comenzó. Observa también si responde como siempre, bebe líquidos y moja pañales u orina.
En niños mayores, el objetivo es aliviar el malestar, no perseguir una cifra normal a toda costa. Que baje la temperatura no descarta por sí solo una enfermedad importante.
Cómo acompañarlo
- Ofrece líquidos con frecuencia; en lactantes, mantén la lactancia.
- Usa ropa cómoda y evita sobreabrigarlo.
- Si necesita un antipirético, confirma la dosis según su peso y la concentración del producto con su equipo de salud. No improvises mezclas ni alternancias.
No esperes una hora de consulta
Acude a urgencias si hay dificultad para respirar, cuesta despertarlo, convulsiona o tiene signos importantes de deshidratación. Un menor de tres meses con 38 °C o más debe ser evaluado de inmediato; no esperes a ver si mejora con un medicamento.
Pide orientación si continúa
Consulta antes si empeora o tiene una enfermedad que afecta sus defensas. También si la fiebre dura más de 24 horas en un menor de dos años, o más de 72 horas en un niño de dos años o más. Estos plazos no reemplazan la consulta temprana si algo te preocupa.
Fuentes y lecturas para profundizar
Fuentes consultadas el 27 de octubre de 2026. Las recomendaciones se adaptan a la edad y a los antecedentes de cada niño.
Información educativa para familias. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de tu equipo de salud.
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